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Enfermedad Diverticular

La diverticulosis colónica es una alteración común que afecta cerca de 50% de la población de 60 años  y hasta el 100% de la población de 80 años. Solo un pequeño porcentaje de estos pacientes presenta molestias, y de estos sólo unos cuantos requieren cirugía.

¿Qué es la Diverticulosis y que es la Diverticulitis?
Los divertículos son sacos que se desarrollan en la pared del intestino grueso, regularmente en el colon izquierdo y sigmoides, pero también se desarrollan con menos probabilidad en el colon derecho.
La diverticulosis es la presencia de estos sacos, mientras que la diverticulitis es la inflamación de los mismos.

¿Cuáles son los Síntomas de la Enfermedad Diverticular?
La enfermedad diverticular no complicada regularmente no presenta síntomas. Los síntomas se presentan en la enfermedad complicada incluyendo la diverticulitis y el sangrado. La enfermedad diverticular es una causa común de sangrado significativo del colon.
Diverticulitis: puede causar uno o más de los siguientes síntomas : dolor abdominal, escalofríos, fiebre, cambios en los hábitos intestinales.  Síntomas más severos se asocian con complicaciones como perforación, formación de absceso o fístula (comunicación anormal entre el colon y otro órgano o la piel).

¿Cuál es la Causa de la Enfermedad Diverticular?
La causa de la diverticulosis y la diverticulitis no se conoce con precisión, pero es más común en pacientes que incluyen poca fibra en su dieta. Se cree que una dieta baja en fibra, después de muchos años, produce aumento de la presión colónica causando los divertículos en la pared intestinal.

¿Cómo se Trata la Enfermedad Diverticular?
Aumentando la ingesta de fibra (granos, legumbres, verduras) y en ocasiones disminuyendo ciertos alimentos se logra reducir la presión en el colon y se puede disminuir el riesgo de complicaciones. La diverticulitis requiere de un manejo diferente. Casos leves se tratan con antibióticos orales, restricciones dietéticas y ablandadores de las heces. Casos más graves requieren hospitalización, antibióticos intravenosos y restricción dietética. La  mayoría de los ataques agudos se resuelven con este manejo.